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Cierre del blog

Os informo de que este blog no tendrá más publicaciones.

Tras las mejoras en el blog principal, El pueblo de Jehová, he decidido fusionar estos 2 blogs en el nuevo.

A partir de ahora podreis ver las experiencias en: http://www.elpueblodejehova.com/

Poco a poco todas las que hay aquí se irán publicando allí a fin de no perderlas.

Cuando todas las experiencias sean publicadas este blog desaparecerá.

Gracias por su paciencia y sus visitas.

Saludos, Daniel, dsc828.

Compartida por la hermana Karina M.

Experiencia real acontecida en Francia

Queriamos compartir una experiencia relacionada al hermano Baudril, del comité de enlace con los hospitales que se contó en una asamblea de circuito celebrada en Marsella recientemente.

Margo, un bebé prematuro nació con 30 semanas de gestación, pesando solo 1.2 Kg con muy bajo nivel de hematocrito, los doctores vieron imprescindible administrar transfusión de sangre. Los padres, testigos, contactaron con el C.E.H. Se comenzó el proceso, se enviaron faxes y los hermanos propusieron a los médicos que se le administrara EPO al bebé durante 3 días. Los doctores aceptaron y Betel suplió la EPO. Así se hizo y tras 3 días el nivel de hematocrito era estable.Los hermanos propusieron un cuarto día con EPO y el nivel subió así que el tratamiento se aprobó y continuó. Margo, a quién se apodó “pequeña luchadora” se salvó. Fué una primicia en Francia así que se decidió seguir el tratamiento con otros bebés prematuros y se obtuvieron los mismos resultados. Este tratamiento ha quedado establecido para todos los niños pematuros en el hospital de Purpan, Toulouse en el departamento de servicio de Pediatría.

Los medios por supuesto no han hecho pública la noticia. Pero como bien explicó el hermano, no queremos la publicidad, sino que las personas saquen sus propias conclusiones dandoles un testimonio directo. Y esto es lo que ocurrió con el personal médico del hospital que observó la devoción yy diligencia del C.E.H y se vieron impulsados a decir: “y decimos que los testigos de Jehová no dan tratamiento médico a su hijos.”

Al mismo tiempo se pudieron beneficiar los padres de otros niños prematuros del mismo tipo de tratamiento. El C.E.H hizo disponible que se pudieran discutir y explicar como se llevó a cabo el procedimiento con todo detalle.

Que nos sirvá esta buena experiencia para refutar las objecciones que nos puedan presentar en el ministerio con relación a las transfusiones de sangre.

Orar tuvo sus efectos…

Compartida por el hermano Eduardo C.

EXPERIENCIA DE LA CONGREGACIÓN CHINO

Como lo dijo el Hno. Jackson (del Cuerpo Gobernante) a la Asamblea Internacional Chino en Long Beach, CA. en relación con el poder de la oración. Dijo que si nos desanimamos porque Jehová no responde a nuestras oraciones, examinemos la siguiente experiencia de Ecuador :

José entró en la verdad en 1968, a pesar de la grave oposición de su familia. Su esposa y sus 6 hijos eran católicos y firmes opositores. Quemaron sus libros, rechazaban que asista a las reuniones y, en general, recibió mucho dolor por su postura.

A pesar de ello, fue un fiel hermano. Pronto se dio cuenta de una manera en que podría impartir verdades espirituales a su familia, a través de la oración antes de las comidas familiares. Esta era una práctica que ya tenían anterior a su entrada en la verdad, e insistió en continuarla. Así que durante 20 años, toda la familia se reunía para cada comida, y él dirigía una significativa oración, en esta incluía la solicitud de que su familia tomara las verdades Bíblicas con el corazón.

Esto continuó durante 20 años hasta que, en 1988, José murió. Ninguno de su familia había aceptado la verdad, y de hecho habían seguido oponiéndosele. Sin embargo, como él organizó de antemano que su funeral se celebrara en el Salón del Reino, todos los 20 miembros de su familia inmediata (que ahora incluye los nietos) asistieron. Después del servicio, regresaron a sus hogares donde se reunieron en una comida familiar privada.

Antes de empezar la comida, Diego el joven nieto de José dijo,

“¿Ahora que el abuelo se ha ido, quién orará por nosotros?”

Toda la familia se rompió a llorar. Después de algunos momentos, Carlos el hijo mayor se levanta y dice:

“Voy a intentarlo” Así que él empezó a orar de esta manera,

“Querido Jehová, pedimos tu perdón ya que no hemos aceptado la verdad. En cuanto a mí, a partir de este día en adelante, voy a servirle a usted”

A partir de ese día, unos 20 años más tarde, 19 de esos 20 miembros de la familia están en la verdad. Carlos es un anciano de congregación y Diego está sirviendo en la Sucursal de Ecuador.
El hermano Jackson continuó: Imagínese cómo se sentirá Carlos al despertar en el nuevo mundo y ver a toda su familia allí para saludarlo. Sí, Jehová responde nuestras oraciones!

Esta es una experiencia que ocurrió en Japón. En cierto lugar de Japón, los Testigos de Jehová estaban predicando las esquinas. Había un hombre que recibía las revistas para luego tirarlas en la basura, el pensaba que les hacia un favor al tomarles las revistas. Mientras caminaba, pensó en un hombre que conocía en la prisión y decidió mandárselas en lugar de tirarlas, y así llegaron hasta las manos de un hombre llamado Kimihiro Nakata, un hombre sentenciado a morir en la horca.
Estaba encerrado por varios asesinatos y era considerado incorregible. En prisión, se convirtió en un hombre trastornado y violento y escupía a cualquiera que pasara cerca de su celda, diciéndole las peores obscenidades a la gente. Solía asirse firmemente de las barras de su celda y gritar: “¡Por qué no me matan! ¡Terminen de hacerlo de una vez!”. Pero pasaban los años y no lo ejecutaban. Todos lo odiaban. No eran pocos, los que querían colgarlo ellos mismos.

Nakata tenía solo 18 años de edad y había estado entrando y saliendo de la prisión casi toda su vida. La única persona que venia a visitarlo era su padre, una vez por mes, solo porque sentía que era su obligación. Este era el hombre que tomaba las revistas la Atalaya y Despertad. Nakata las leía hasta que pensó en algo. Notó que podía obtenerlas por suscripción. Así que cuando su padre vino a visitarlo le pidió dinero para obtener una suscripción a las revistas. Su padre pensó que no le haría ningún daño y le dio el dinero. Nakata las leía regularmente, hasta que la congregación local recibió una hoja adjunta de “Suscripción por vencerse”. La hojita se le dio a un percusor especial que se fue a buscar el domicilio alistado. Iba en bicicleta y no sabia
que el suscrito estaba en la prisión. Como no podía encontrar la dirección, fue a una estación de policías y les pregunto si sabían donde estaba este domicilio particular.
Ellos lo mandaron a pasar unos arbustos y una torre camino abajo; el hermano dijo: “Pero esa es la prisión de Máxima Seguridad”. Y los guardas le dijeron: “¿A quien estas buscando?”.
El dijo: “A un hombre llamado Nakata “.

Los dos guardias dijeron: “¿Nakata?… ¿Estas seguro que quieres verlo a el?…”.

Sin embargó, el hermano no se desanimó, se fue a la puerta grande y le solicito al guardia, tener una audiencia con Nakata. Aun el guardia le pregunto: “¿Qué quieres con el hombre Nakata?

El le explicó para que lo quería ver y lo dejaron entrar. Tenia que pasar por pesadas puertas de acero hasta que llegó a una puerta gruesa con una pequeña ventanilla de 2 ½ pulgadas, con una malla metálica, solo suficientemente grande para ver a medias a la persona del otro lado. El hermano empezó a hablar con Nakata y pudo darse cuenta de que este había estado leyendo las revistas y aparentemente tenia mucho interés en ellas. Así que el hermano le ofreció un estudio bíblico y Nakata prontamente acepto. El hermano comenzó a tener un estudio con él, cada semana, aunque tenía que conducirla con la gruesa puerta de acero en medio de ellos. Muy pronto Nakata comenzó a cambiar a una clase de persona diferente. Hasta empezó a pedir disculpas a personas a las que había escupido y gritado. Decía a los visitantes: “Cuando miro por la ventana de mi celda y veo el cielo azul, ¡cuánto desearía poder estar allá afuera ayudándoles a predicar!”. Les contaba que estaba estudiando la biblia y aprendiendo una nueva forma de vida y hasta les pedía perdón, por lo que antes les hacia. Luego les hablaba un poquito acerca del Reino y escribía a gente con quien no podía contactarse desde su celda. Desde la sección para los sentenciados a muerte Nakata ayudó a muchas personas. Escribió a las familias de las personas a quienes mató, les testificó, y ellas mostraron interés. También testificó extensamente a su propia familia. Continuo haciendo gran progreso cada día y esto animo al hermano que estaba estudiando con el, tanto que hasta tenia bien informado a la congregación del gran progreso de Nakata.

¿Cómo se sentiría usted si tuviera un estudio como ese y lo mandaran a otro lugar lejos?…Eso es justamente lo que paso. El precursor especial fue enviado a otra parte de Japón con una nueva asignación. Pero antes de irse fue a la casa de misioneros y le pidió al hermano Percy Iszlaub si podría continuar el estudio, a lo cual acepto encantado. El hermano fue y resumió el estudio bíblico. Nakata continuo leyendo todo cuanto llegaba a sus manos que lo ayudaba a aprender la verdad. Aplicaba todo lo que aprendía.

Después de un tiempo, el hermano Iszlaub fue con el guardia y le pidió si podrían estudiar cara a cara a lo cual el guardia dijo: “Esta suerte de cosas ni siquiera se oyen. Este hombre esta sentenciado a muerte. Pero aunque es contra todas las reglas, les voy a permitir estudiar en el centro de recreaciones que esta enseguida de mi oficina. El guardia había notado todos los cambios en este hombre y es por eso que les permitió, pero tenían que tener un guardia armado con ellos.

El primer día que se encontraron cara a cara, Nakata agarro y abrazó al hermano Iszlaub considerándolo como un verdadero hermano y los dos se llenaron de lágrimas. Cada semana estudiaban una hora y también el hermano Iszlaub le mencionaba un punto del Discurso Publico, la Atalaya, el Estudio del Libro, la Escuela del Ministerio Teocrático y la Reunión de Servicio, esa hora era siempre “una hora bien atrancada”.

El guardia no podio creer lo que oía a Nakata decir, todas esas declaraciones tan sinceras que un cristiano haría. El guardia quedo tan impresionado de ver los cambios en este hombre que les empezó a dejar estudiar 15 minutos extra cada semana. Al guardia le empezó a caer bien Nakata y a veces le permitía un poco mas de tiempo. El hermano Iszlaub empezó a ver a Nakata como a un hijo y muy pronto un estrecho vínculo empezó a desarrollarse entre ellos.

¿Que hizo Nakata con toda esa información que recibía?

Bien, pues miraba el reloj y cada vez que llegaba la hora en que la reunión empezaba en la congregación local se arreglaba lo mejor que podría un hombre sentenciado a muerte. Se peinaba el cabello limpio y así empezaba la reunión con los hermanos. En cada reunión, el trataba de imaginar que cánticos ellos estarían cantando, oraciones que estarían haciendo y todas las partes del programa. Este era como un patrón para el. También le predicaba a cualquiera y en toda ocasión que podía. Así que no tardo mucho tiempo para darse cuenta el hermano que Nakata había dedicado su vida Jehová.

Entonces, fue a ver al guardia para pedirle si podía bautizar a Nakata y el guardia dijo: “Yo no veo porque no, si solo le han de rociar agua en la cabeza”. Pero entonces Iszlaub le explico que esa no era la manera de bautizar y que tiene que ser sumergido completamente en agua y entonces salir de ella a una nueva forma de vida, así como Jesús lo hizo en el río Jordán. El guardia dijo que ese era ungran problema pero que buscaría la forma de hacerlo porque nunca había visto a un apersona cambiar tanto como a Nakata.

Entonces tuvieron el bautizo allí aun en pena de muerte. También se les permitió a un número de hermanos entrar y ser testigos. Tuvieron una pequeña ceremonia, lo bautizaron y cuando salió del agua, él estaba tan feliz que se puso a llorar de gozo. No se sabía si había mas agua saliendo de los ojos de Nakata que de los hermanos. Fue un momento incontrolable de emoción y después se puso a abrazar a todos los hermanos. Ahora él era un hermano bautizado.

Ustedes talvez piensan que este fue el fin. No, no fue así, porque Nakata quería hacer mucho más. Ahora el ya era un hermano y procedió a agradecer a Jehová ahí mismo, en esa misma ocasión. Quería hacer tanto, pero estaba tan limitado en la prisión. Sin embargo, escribió un poema acerca del Nuevo Orden, Jehová Dios y el Reino y lo metió en un concurso el cual ganó el primer premio. Era un tema muy hermoso. El ganador tenía que ir a la mansión del gobernador y recibir el premio del gobernador mismo. Tuvieron que hacer un cambio en los arreglos. Imagínense ¿quien fue allugar para los sentenciados a muerte?… el gobernador mismo. Esto hizo más publicidad para el poema, fue publicado y muchos más tuvieron un testimonio de un sentenciado a muerte por medio de un poema.

Nakata entonces empezó a estudiar Braille hasta que lo pudo dominar. Trabajo día y noche y transcribió al Braille el libro “Sea Dios veraz,” el folleto “Estas buenas nuevas del reino” y artículos de La Atalaya y ¡Despertad! Estas publicaciones se distribuyeron en diferentes partes del Japón, incluso a escuelas para ciegos. Todo por el esfuerzo de un sentenciado a muerte. Estas publicaciones llegaron hasta Corea por medio de un Superintendente de Circuito y gente de ese país llegó a aprender también.

Nakata escribía cartas a la congregación, para mostrar su aprecio por la hermandad y les pedía a los hermanos que no dejaran pasar por alto la verdad, los animaba a aguantar. Les decía que si pudiera, hasta arrastrándose iría a las reuniones aunque fueran muchas millas y arrastrándose regresaría si fuera necesario. Les decía que no dejaran pasar por alto las reuniones nunca y que nunca se perdieran una, a menos que tuvieran una razón bíblica. No sabían cuanto el quería estar allí. Quería saber como seria predicar a fuera regularmente, visitar y asociarse con los hermanos y familias en la verdad.

Llegó el día 10 de junio de 1959, a primeras horas de ese día un automóvil de la policía se detuvo en el hogar misional. Era el guardia, le dijo al hermano Iszlaub que Nakata iba a ser ejecutado a las 9 de la mañana. Nakata había pedido que Percy estuviera presente en su ejecución esa mañana, a lo que él accedió. No había forma de detener la ejecución, el gobernador había fijado la fecha. Tres testigos pagados por el gobierno y tres oficiales del gobierno, así como un doctor lo pronunciaron culpable por sus crímenes. Así que nada podía cambiar la decisión. Que noche pasaron los misioneros. Con lágrimas en los ojos le oraron a Jehová por su hermano Nakata. A Nakata le avisaron solo una hora antes que a los hermanos. Al padre de Nakata no le avisaron hasta un día después de su ejecución. Pero el guardia le aviso al hermano Iszlaub porque sabia del vinculo que se había formado entre ellos dos. El guardia hizo otra concesión. Temprano en la mañana hizo arreglos para que una limosina recogiera al hermano Iszlaub y pudiera estar con Nakata en su muerte.

Manejaron dentro de un gran complejo con los guardias. Al bajar, en un campo, estaban en el patíbulo (lugar para la horca) un grupo de oficiales. También estaba el guardia. Trajeron a Iszlaub a dentro y como a los veinte minutos trajeron a Nakata con cadenas. Las noticias se habían regado por toda la prisión acerca del estudio y los cambios efectuados, de tal manera que todos odiaban este día.

Entonces todos allí vieron como el hermano Iszlaub tomo a Nakata de la mano y Nakata abrazó a Iszlaub. El hermano había ido para dar ánimo a Nekata pero no se pudo contener, así que rompió en llanto y sus lágrimas siguieron fluyendo. Nakata entonces le dijo a Percy: “Hoy siento una confianza firme en Jehová, en el sacrificio de rescate y en la esperanza de la resurrección. Dormiré por un tiempo, y, si es la voluntad de Jehová, los veré a todos en el paraíso.” Entonces animó al hermano Iszlaub diciendo: “Se fuerte. Nunca me he sentido más fuerte en mi vida que hoy”. Entonces Nakata saludó al guardia doblándose como es típico en Japón y dijo:”Quiero dar las gracias a este hombre. Quiero dar las gracias al guardia de la prisión por permitirme estudiar la biblia en el cuarto de recreación, eso significo mucho para mi”. Luego le dio las gracias por permitir que lo bautizaran allí y por permitir a los hermanos estar allí ese día. El guardia salto lo agarro de la mano y le dijo: “Quiero darle las gracias a usted, por ser un prisionero tan ejemplar, desde que estuvo en contacto con los Testigos de Jehová, le damos las gracias. Nadie de nosotros quiere verlo morir. Este es el día más triste de nuestras vidas. Usted señor Nakata es un crédito para su Dios Jehová”.
¡Que gran testimonio fue!

Ahora llegó el tiempo para que fueran al patíbulo. Percy en un carro y Nakata en una camioneta. También venían los oficiales. Los ahorcadores tenían un ropaje largo cubiertos hasta la cabeza y con la nariz descubierta. Además había 10 guardias armados con ellos. La situación se estaba poniendo muy emocional, algunos se desmayaron. Sin embargo Nakata estaba inusualmente calmado, salió de la camioneta y empezó a subir unas escaleras donde estaban los guardias armados y los ahorcadores. Percy iba atrás de él, nadie tenía que empujarle. Percy llevaba su portafolio porque iba a compartir mas citas de la biblia con el cuando llegaran arriba, dondehabía una mesita con dos sillas, un pan y algo de té sobre la mesa.
Ustedes talvez se pregunten ¿Para que eran?…pues es como una típica “ultima comida”. Los dos se sentaron y Nakata le ofreció un poco a Percy pero él no podía tomar, ni comer, estaba muy triste. Nakata tomo su posición y le dijo: “Percy, tu tendrás mas tiempo”. Entonces Percy comienza a platicar, Nakata empieza a narrar los puntos más sobresalientes de la primera Atalaya que leyó hasta el tiempo presente y de cómo la verdad ha puesto su mente y corazón en el camino a la vida. Platicaron de algunas cosas sobresalientes, Percy tenía los ojos llenos de lágrimas. De repente Nakata le dijo: “Percy, tu sabes que yo nunca he oído una canción del Reino”. Percy le dijo: “No querrás que yo cante ahora, ¿verdad?”. Nakata contesto: “¡Si!”. Entonces Percy sacó su libro de cánticos y trató de cantar pero no podía parar de llorar, así que muy pronto, Nakata le dijo:”Esta bien, ya te oiré en el nuevo orden”.

Platicaron un poco mas y Nakata le dijo: “Muy a menudo pensé en ser libre como un pajarito, pero si hubiera estado libre, talvez nunca hubiera escuchado la verdad, y aunque estoy en camino a la muerte estoy en camino a la vida. Ahora conozco a Jehová y no lo cambiaria por nada del mundo”.

Entonces hacen una oración para despedirse y se abrazan fuertemente. Percy tuvo que bajar, Nakata se quitó las sandalias y caminó hacia el “escotillón” (la trampa donde había una pequeña puertita debajo de los pies), luego se dió la vuelta y dijo: “Percy, ¿cual es el versículo acerca del corazón?”. Habían estado hablando acerca de la circuncisión del corazón. Percy le contesto: “Tu no tienes que preocuparte. Tu corazón esta circuncidado, puedes morir limpio”. Nakata dijo:”Quiero que recuerdes esto cuando muera, Percy, solo unos pasos mas y habré peleado la excelente pelea. Habré corrido la carrera hasta la meta, pronto todo se habrá terminado para mí. Mi recompensa esta adelante. Tu y mis hermanos son los que tienen una pelea dura enfrente. Ustedes son los que tienen que aguantar, son los que tienen que permanecer fieles, no dejen pasar por alto la verdad, si permanecen fieles los veré dentro de poco. Entonces seré resucitado y restaurado a la vida, y los veré ahí, a ti y a mis hermanos si permanecen fieles. Sayonara.”

Entonces le pusieron la soga en el cuello y camino un poco hacia la puertita. Luego los ahorcadores abrieron la puertita debajo desus pies y se oyó decir: “Oh, Jehová ayuda…”. La soga se apretó y lo pronunciaron muerto 11 minutos después. Nakata murió para satisfacer lo que la justicia exigía, dando ‘vida por vida.’ Pero no murió como un criminal empedernido y sin esperanza, sino como un fiel siervo dedicado y bautizadode Jehová “.

Lo que es fascinante, es que uno de los testigos (del gobierno) que estaba abajo, trabajaba en una de las oficinas del gobierno con un Testigo de Jehová, el cual después le revelo algo. El testigo de Jehová enseguida se puso en contacto con el hermano Percy Iszlaub y le pregunto: “Sabes que fue lo que dijo Nakata antes de morir”. Percy dijo: “Si, yo estuve allí. El dijo: Oh, Jehová ayuda”. El testigo le dijo que sus palabras finales fueron: “Oh, Jehová ayuda al hermano Iszlaub”. ¿De quien se estaba acordando cuando dio su último suspiro? Estaba orando por su hermano Iszlaub. Fue un verdadero cristiano. Siempre hablaba de su apreciopor la hermandad y la unidad, amaba a los hermanos. ¡Que fabuloso Testigo vino a ser!

El guardia le aviso al padre de Nakata acerca de la ejecución, el siguiente día. Este, fue al lugar a donde depositan los cadáveres. Siempre se mantuvo informado acerca de todo el progreso que su hijo había hecho. Cuando estaba en el mortuorio, pidió ver la cara de su hijo. De acuerdo a la ley lo llevaron adentro y el hermano Iszlaub fue con el también, vio la cara de su hijo y después llegó a aprender la verdad. El había visto los cambios que había hecho su hijo y dijo: “Debe tener la verdad”. El padre llegó también acepto la verdad, llego a ser anciano en lacongregación y la inválida madre de Nakata también llego a aprender laverdad y muchos otros. Todo por este hombre y lo que hizo.
Esta experiencia fue narrada por un Superintendente de Circuito y este cerró sus comentarios a la congregación diciendo: “Antes de hoy ustedes probablemente nunca habían oído hablar de este hermano. Pero Jehová supo todo acerca de el, como supo de los 7,000 hombres que no doblaron sus rodillas para adorar a Baal durante el tiempo de Elías. (Romanos 11:4)”.

En el nuevo orden conoceremos hermanos como ellos, pero tendremos que aguantar y altamente estimar la verdad, como algo maravilloso en nuestras vidas y ¡no dejar que la verdad tome un segundo plano!

Una de nuestras hermanas de Honolulu, Hawai, Evelyn Park, ahora esposa de Carl Emerson, fué a Galaad y la enviaron como misionera a Corea. Conoció a un hombre ciego que podía leer japonés en braille.

Entonces escribió a la Sucursal para que le mandaran un folleto en
braille. Un día, al estar conduciendo el estudio, este hombre le preguntó si la persona que había hecho el folleto fue uno de los ungidos y ella le contesto que no, a lo cual exclamó: “Gracias Jehová. Cuando venga en la resurrección podré encontrarlo, para agradecerle por este folleto que me h yudado a aprender acerca de tí”.

Fuente | W60 1/2

Si desesa el audio de esta experiencia puedes descargarla aquí:
Nekata ''Condenado a muerte halla esperanza en paraiso''.mp3

Ni siquiera un pulmón de acero pudo impedir que ella predicara

A veces hace falta valor para seguir viviendo. Esta es la historia de alguien que tuvo ese valor. Se llamaba Laurel Nisbet.

LAUREL nació en Los Ángeles en 1912, y se convirtió en una mujer joven y dinámica que amaba la vida y a su familia. Cuidar de su esposo y dos hijos le resultaba fácil en circunstancias normales, pero en 1948 su amor a la vida se probó casi al límite: se vio afectada por el virus mortífero de la polio.

Tras tener síntomas semejantes a los de la gripe durante varios días, llegó al punto de ser incapaz de moverse. Su esposo la llevó al hospital del condado. Era una de las muchas personas que habían contraído la polio. El miedo se apoderó de ella cuando vio la enorme cantidad de enfermos, y fue necesario acostarla en el suelo del pasillo a la espera de un pulmón de acero. Respirar le suponía un esfuerzo enorme. Cuando por fin estuvo disponible un pulmón de acero, sintió un gran alivio al ser colocada en él. Ya podía aspirar ese precioso aliento de vida que casi se le había escapado.

Los pulmones de acero se inventaron para ayudar a las personas cuyos músculos torácicos se habían paralizado a consecuencia de la polio. Al principio se consideraron una medida temporal hasta que los músculos del paciente se recuperaran y le permitieran respirar por sí mismo. Pero, para sorpresa de Laurel y angustia de los demás, estos respiradores de acero se convirtieron en el hogar permanente de muchas de las víctimas. Laurel sobrevivió treinta y siete años tendida sobre la espalda dentro de los límites de una de estas máquinas. Posee el récord mundial de supervivencia de un paciente de polio en un pulmón de acero.

¿Se la conoce solo por eso? De ninguna manera. Laurel era una mujer joven de más de treinta años cuando se la colocó en el pulmón. Tenía dos hijos que educar y un esposo que atender. Al principio se sintió desesperadamente triste. Pero después de pasar casi un día compadeciéndose de sí misma, decidió sacar el mayor provecho a su situación. Con el tiempo, su esposo la llevó a casa, y ella comenzó a reconstruir su vida. Aprendió a ocuparse del hogar sin moverse del respirador.

Pero imagínese la escena. Solo la cabeza sobresalía del respirador. Un collar de plástico y una barra de metal, que sujetaba el collar firmemente a la clavícula, mantenían la caja cilíndrica cerrada herméticamente. Un fuelle situado debajo del tanque modificaba la presión del aire dentro de este. El fuelle, que actuaba como una bomba, extraía aire del tanque unas quince veces por minuto. Así se conseguía que el tórax del paciente se dilatara al insuflarle aire por la nariz o por la boca. Cuando el fuelle se contraía, empujaba el aire de nuevo hacia el tanque, ejercía presión sobre el pecho del paciente y le hacía exhalar el aire. Se comprende por qué el collar tenía que ser hermético, ya que los cambios de la presión del aire hacían que el pulmón de acero funcionara bien. Laurel podía mover su cabeza, pero eso era todo. Estaba totalmente paralizada del cuello hacia abajo. Veía el mundo a través de un espejo montado sobre el respirador; dicho espejo reflejaba otro colocado en la otra parte de la habitación sobre la pared de enfrente. Así le era posible ver la puerta principal y a cualquiera que se acercara.

Se hace testigo de Jehová

Un día la visitó Del Kuring, una testigo de Jehová. Ella entró hasta la habitación de Laurel y comenzó a enseñarle las maravillosas verdades de la Biblia. Laurel respetaba mucho la Palabra de Dios y escuchó con mente y corazón receptivos. Se inició un estudio de la Biblia, que culminó con su dedicación a Dios como testigo de Jehová en 1965. Ahora tenía muchos más motivos para vivir. Un día caminaría de nuevo y disfrutaría del Paraíso que Dios se propuso que la humanidad tuviera. ¡Qué alegría sintió cuando su hija Kay abrazó esta nueva fe!

Quizás usted se pregunte: ‘¿Y cómo se bautizó?’. No pudo hacerlo. Como no era capaz de respirar por sí sola, la inmersión en agua no era posible. Nunca pudo ir a un Salón del Reino, ni asistir a una asamblea, ni ver el bautismo de su hija. Pero logró más en su servicio a Jehová que muchos cristianos que no tienen impedimentos.

Verán: Laurel fue predicadora de las buenas nuevas. Durante su confinamiento de treinta y siete años, logró ayudar a 17 personas a adquirir un conocimiento exacto de la Biblia. ¿Cómo? Está claro que no podía predicar de puerta en puerta como la mayoría de los Testigos tienen el privilegio de hacer. Pero testificó a sus muchas enfermeras. Yo tuve el privilegio de ser una de ellas.

Estudiaba en la escuela de enfermería en 1972 cuando comencé a trabajar con ella. Laurel y yo teníamos tiempo al final de mi turno para hablar y conocernos mejor. Un día me dijo: “Me gustaría que me leyera algo”. Como estuve de acuerdo en hacerlo, me pidió que tomara un libro azul pequeño titulado La verdad que lleva a vida eterna. Le pregunté dónde debía comenzar, y me contestó: “En el capítulo uno”. De esta forma se comenzó un estudio de la Biblia, y yo también llegué a ser una testigo de Jehová dedicada.

El respirador de Laurel se veía a través de una gran ventana de la fachada de la casa. Puesto que vivía en una calle muy concurrida, cualquier persona de la ciudad de La Crescenta que pasara por allí podía ver el respirador. Esto creó muchísima simpatía y curiosidad en los transeúntes, y con frecuencia personas desconocidas se detenían a saludarla. Siempre se alegraba de saludar a otros, y así consiguió muchos amigos, a los que testificó. Su decidida testificación sobre Jehová y su propia esperanza para el futuro impresionaban a la gente y daban un buen testimonio a favor del nombre de Jehová.

Laurel dormía muy poco. Era difícil que se cansara como los demás, ya que no se podía mover. El ruido y el movimiento constante de los fuelles situados bajo el respirador la mantenían despierta. ¿Qué hacía durante esas horas? Hablaba con su Padre celestial, con quien se comunicaba al mayor grado posible en oraciones sinceras. Estoy segura de que oraba pidiendo fuerza y aguante para sí misma, pero creo que oraba con más frecuencia a favor de sus hermanos cristianos. Era muy compasiva con los demás y todos los días agradecía a Jehová las bendiciones que recibía.

Siempre que un representante viajero de los testigos de Jehová pasaba por la zona, visitaba a Laurel. Muchos de estos hombres dijeron que después de estar con Laurel eran ellos los que resultaban fortalecidos. Por su forma de ser, siempre tenía una actitud positiva y gozosa, y buscaba cualquier oportunidad para dar testimonio de la verdad.

Vivió muchas experiencias angustiosas, demasiadas para poder relatarlas. En una ocasión tuvo que someterse a una apendicetomía de urgencia. Una ambulancia del hospital del condado vino para recogerla. Como se le había perforado el apéndice, rápidamente la subieron a la ambulancia y la llevaron a toda prisa al hospital, donde el médico tuvo que efectuar la operación sin anestesia. Conviene recordar que en la década de los cincuenta no se sabía administrar anestesia general a un paciente metido en un pulmón de acero.

Muchas operaciones, pero sin sangre

Tuvo que enfrentarse al cáncer, operaciones de cirugía mayor y trastornos crónicos de la piel. Se sentía muy frustrada cuando necesitaba rascarse, pues, como no podía, una enfermera tenía que hacerlo por ella. Aunque sus músculos estaban paralizados, mantenía la sensibilidad en todo el cuerpo, gracias a lo cual no le salieron úlceras. Era muy concienzuda en el cuidado de su piel. Se necesitaban cuatro personas para volverla y darle un baño completo una vez a la semana. Esta penosa experiencia era muy molesta para ella, pero se las arreglaba, igual que para todas las demás cosas.

Estas ocasiones resultaban divertidas y agradables a pesar de la incomodidad de realizarlas. Cuando le colocábamos el collar alrededor del cuello hasta la siguiente semana, de forma que quedara herméticamente cerrado, apretaba los dientes y decía: “¡Ay, este invento del demonio!”. Sí, Laurel sabía muy bien quién tenía la culpa de esa terrible enfermedad. Todo empezó con Satanás, que hizo que los primeros seres humanos le dieran la espalda a Jehová, con lo que trajeron el pecado, la enfermedad y la muerte a la humanidad.

El cuerpo de Laurel estaba paralizado, pero no cabe duda de que su espiritualidad no lo estaba. Utilizaba toda oportunidad posible para enseñar a las personas acerca de su esperanza en el Paraíso. Incluso cerca del final de su vida, cuando tuvo que someterse a cirugía de urgencia, fue capaz de obrar con toda rectitud. Fue en 1985, a los setenta y dos años de edad. Poco antes de la operación, el médico vino para decirle que no podía operar sin sangre. Fue su hija, Kay, quien explicó al médico la voluntad de su madre de abstenerse de sangre, pues para entonces Laurel estaba tan débil que casi no podía hablar. Tenía tubos metidos en la garganta y apenas podía susurrar. Se le había extendido una infección por todo el cuerpo debido a una obstrucción intestinal, y su aspecto era el de un cadáver.

Pero el médico dijo que necesitaba escuchar de boca de Laurel su opinión respecto a la sangre. Le susurramos al oído: “Laurel, tienes que ser tú misma la que explique al médico tu posición sobre la sangre”. De pronto, para mi asombro, se le abrieron los ojos, su voz se hizo audible y habló con el médico sobre su postura respecto a la sangre. Citó textos bíblicos y explicó que los testigos de Jehová creen que aceptar una transfusión de sangre es un pecado contra Dios. Nunca olvidaré lo que dijo después: “Doctor, si usted salva mi vida y al despertarme descubro que ha violado mi cuerpo, desearía estar muerta, y su trabajo habrá sido inútil”. Al oír esto, el médico no solo se convenció de su postura, sino que se admiró de su fortaleza y concordó en respetar sus deseos.

Laurel se sometió a una operación que duró cuatro horas, y el resultado fue bastante satisfactorio. Después los médicos la retiraron del respirador por primera vez en treinta y siete años y la colocaron en una cama del hospital. La conectaron a un respirador moderno utilizando la incisión traqueal. Este había sido su mayor temor. Como el respirador moderno estaba conectado al tubo de la traqueotomía en la garganta, no podía hablar. Estaba muy asustada, pues sentía que no le llegaba suficiente aire. Murió tres días después, el 17 de agosto de 1985, debido a complicaciones de la operación.

Recuerdo lo último que me dijo, probablemente las últimas palabras que pronunció, justo antes de que la anestesiaran: “Chris, no me dejes nunca”. Ahora, mientras anhelo el fin de este viejo sistema de cosas y la resurrección venidera, sueño con el día en que pueda abrazar a mi amiga Laurel Nisbet y decirle: “Estoy aquí. No te he dejado”.—Relatado por Christine Tabery.

Fuente | ¡Despertad! del 22 de enero de 1993

Compartido por la hermana Karla.

Esta experiencia comienza asi: Salieron dos precursoras recien asignadas a una congregacion al campo por la tarde, asi que les dieron territorio, pero se le paso al hermano decirles que cierta casa estaba marcada, asi que ellas llegaron y tocaron y les abrio una señora muy amable les dijo que que gusto saludarlas que ella tenia mucho interes en un estudio y las hizo pasar, las hermanas pasaron hablaron sobre un tema y la señora se mostro muy atenta e interesada despues de un rato les invito a comer; pero las hermanas por no causar molestia dijeron que no que gracias pero debian seguir predicando, a lo que la señora les dijo que entonces les hacia un taco para el camino, las hermanas le agradecieron tan lindo gesto y se marcharon. Despues de un rato encontraton un joven en el camino al que abordaron y él les dijo que el tenia interes en escucharles pero que era mas fuerte su hambre porque no habia comido nada desde el dia anterior, asi que las hermanas le dijeron que les acababan de dar unos tacos pero que aun no iban a comer que mejor se los compartian; el joven los aceptó hablaron con el un rato y se marchó.

A los dos dias las hermanas se enteraron que el joven con el que habian compartido su comida estaba muerto y la autopsia revelo que fue por envenenamiento; asi que aquella mujer de apariencia amable las queria matar, los hermanos investigaron sobre este joven y cual fue su sopresa que era el hijo de la señora que les habia dado la comida

Esta experiencia que por cierto salio hasta en el periodico nos la contó el hermano de circuito en una comida que organizó el presidente de la congregacion para las precursoras en su casa el dia sabado de la visita; todos los que la escuchamos quedamos impactados, algunos dijimos que como Jehova habia movido los asuntos y habia protegido a las hermanas, una de nosotras dijo: tal vez al ver esto la señora se convenció que Jehova es el Dios verdadero; el hermano continuo diciendo despues de escuchar nuestros comentarios eso que dicen es verdad; pero tambien con esto confirmamos porque ‘NUNCA debemos aceptar comida de los amos de casa no importa cuan noble y sincera parezca la accion’.

El hermano Nelson Avilán, miembro de la familia Betel en Colombia para el año 1993 recibió esta experiencia de los hermanos Manning de España

Una hermana en Londres, Inglaterra, que había estado confinada a una silla de ruedas antes de conocer la verdad, estaba dando testimonio por escrito redactando una carta a diario por más de diez años y nunca había recibido respuesta alguna.

Cuando el superintendente de circuito visitó su congregación ella solicitó hablar con él y le comentó su situación completamente y le dijo: voy a dejar de escribir cartas, pues nadie me ha contestado nunca, Jehová no me quiere, me doy por vencida. El viajante le respondió: Usted no puede hacer eso, recuerde que cuando se bautizó usted le dijo a Jehová que estaba dispuesta a hacer cualquier cosa por él. Usted no sabe el bien que sus cartas han podido hacer, de manera que no debe parar. Jehová no ha terminado con usted todavía. Entonces recuerde… usted no puede darse por vencida.

Nuestra hermana se retiró un poco enojada. Ella tenía un programa de radio favorito que escuchaba cada semana. Una semana después de la visita del superintendente de circuito ella sintonizó su programa. El presentador comenzó explicando que había estado ausente porque su madre había muerto de repente y todavía se encontraba muy acongojado, pero que necesitaba regresar a su empleo. Nuestra hermana comenzó a pensar en lo que el viajante le había dicho y decidió hacer una carta más.

En la carta le comentó al presentador cuánto había disfrutado de su programa y luego empezó a darle testimonio acerca de la esperanza segura de la resurrección. A la semana siguiente sintonizó el programa y el presentador comenzó agradeciendo a todas las personas por las cartas de consuelo recibidas y luego agregó, pero tengo una carta que verdaderamente me llegó al corazón y deseo leérselas a ustedes. ¡Y pasó a leer toda la carta de la hermana por la radio! Ella se sintió muy feliz y comenzó a meditar en lo que el viajante le había dicho, que Jehová no había terminado con ella.

Inmediatamente le empezó a escribir una carta más completa sobre la esperanza paradisíaca al presentador y lo animó a estudiar la Biblia. Un día de la semana cuando se encontraba almorzando escucho que alguien llamaba a la puerta y cuando abrió había un hombre allí quien dijo: yo sé que usted no conoce ni cara, pero cierre los ojos por un momento y quizás reconozca mi voz, tan solo quería conocer a la persona que me escribió esas bellas y emocionantes cartas. Deseo comentarle que quiero de corazón ver a mi querida mamá en la resurrección, de manera que necesito con urgencia aprender lo que la Biblia dice. Quería saber si estaría usted dispuesta a recibirme una vez a la semana para que me enseñe más acerca del paraíso en la tierra.

La hermana recordó de nuevo las palabras…Jehová no ha terminado con usted. De modo que este buen hombre y su esposa vinieron a la casa de la ha hermana y estudiaron celosamente la Biblia y antes de que transcurriera mucho tiempo progresaron en la verdad y se bautizaron.

Un día toda la familia de él vinieron a la casa de la hermana y le dijeron: hemos tenido una reunión familiar y nos gustaría hacerle una pregunta, en vista de que Ud. Ha hecho tanto por nosotros apreciaríamos hacer algo por usted. ¿Vendría a vivir con nosotros y así podremos cuidarla? La hermana con lágrimas en los ojos y muy emocionada aceptó la oferta y recordó las palabras del superintendente cuando dijo:

“JEHOVÁ NO HA TERMINADO CON USTED”

Fuente | No disponible

Experiencia compartida por el hermano Jorge. Gracias por recordarnosla.

Se le pidió a una hermana que contara su experiencia de cómo se volvió a la verdad.

Ella quería estudiar la Biblia con los testigos, pero primero debía obtener el permiso de su padre. El estaba envuelto con la mafia japonesa y era un hombre muy cruel.

La mafia japonesa tenia la reputación de ser muy crueles y brutales en su trato con las personas. Por ejemplo, en vez de matar a alguien, los desfiguraban o mutilaban para causarles sufrimiento de por vida.

Cuando le preguntó a su padre si podía estudiar con los testigos, inmediatamente dijo “NO!”. El no permitiría que su hija estudie con esa gente. Ella trató de explicarle cuanto significaba esto, pero el no hacía caso a sus súplicas. Después de muchos intentos, el finalmente le dijo q si era tan importante para ella, entonces tendría q estar dispuesta a sacrificar algo a cambio. Ella estuvo de acuerdo. El padre le dijo que el precio que tenia que pagar para que ella estudie seria que un dedo de su mano sea cortado. Ella trató de razonar con el pero pronto se dio cuenta que esa seria la única manera que el la dejaría estudiar. Así que accedió!
El padre le corto el primer dedo de su mano derecha…  y ella comenzó a estudiar.

Después de algún tiempo, ella quiso empezar a ir a las reuniones. Nuevamente le pidió permiso al padre, y nuevamente el le dijo q tenia que sacrificar otro dedo si ella realmente quería ir a las reuniones. Ella accedió, y el padre le cortó el dedo medio.

Luego, ella progresó hasta el punto del bautismo. La situación fue la misma que antes. El le dijo que sabía cual era el precio, así q le cortó el dedo anular de la misma mano. Aun así, ella estaba agradecida a Jehová porque iba a poder bautizarse, así que no pensó sobre el sacrificio que hizo.

El hermano que la entrevistó en la asamblea le preguntó: “Ahora que el tiempo ha pasado, ¿ha sentido tu padre algún remordimiento por sus acciones contra ti?” Ella dijo “Porqué no se lo pregunta usted mismo… el está aquí hoy para bautizarse!”
El padre subió a la plataforma, abrazó a su hija y comenzó a llorar. Dijo que estaba arrepentido por haber hecho daño a su hija de manera tan cruel, y que jamás podría recompensarla. El hermano luego preguntó a la hermana si tiene algún sentimiento de odio o cólera contra su padre por todo el daño que le hizo.

Ella respondió; “Si todo lo que se necesitaba eran tres dedos para ganar a mi padre como mi hermano, entonces bien valió la pena”

Fuente | Asamblea

las-manos

Este es un pequeño relato en el que narro una experiencia personal. Está basado en algunos años de mi infancia cuando me diagnosticaron un tumor que aún hoy, casi 15 años después sigue acompañándome a donde quiera que yo vaya.

Mi historia comienza cuando yo tenía 7 años. Yo vivía en Miajadas (Cáceres) y allí teníamos mucha relación con los hermanos, todos los fines de semana nos juntábamos varias familias y cenábamos en mi casa. Era muy bonito. En una de estas familias había una hija que se casó y se fue a vivir a Bilbao. Yo la quería mucho, pues desde que yo era bebe me había tenido en brazos y cuidado como una hermana mayor.

La cuestión es que me fui de viaje unos días con ella y su marido a Bilbao. Y estando allí empecé a encontrarme muy mal. Para entonces yo nunca había tenido ninguna enfermedad, puede que algún resfriado, pero nada más. Como estaba bastante mal me llevaron de nuevo con mis papas y ellos al médico, que en un principio no supo que diagnosticar. Finalmente me internaron en el hospital de Cáceres, donde pasé por muchas pruebas.

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Metas Espirituales

Nuestro hermano Christian de Weblog TJ compartió esta experiencia que nos hace reflexionar a todos. Gracias.

Un hermano tenia metas espirituales. Era el único en su familia que estudiaba la Biblia. Su mamá quería que él estudiara para médico igual que su primo y le dijo que su primo tenia buen futuro y que el era conformista. Pero él le hizo ver lo contrario a su mamá.

Le preguntó que iba a ser su primo después de estudiar…Su mamá le contestó: “pues va a trabajar en el Seguro social”. “¿Y luego?” “Pues se va a casar con una doctora y entre los dos van a poner un consultorio”. “¿Y luego?” “Pues como les va a ir bien van a poner una gran clínica”. “¿Y luego?” “Van a tener hijos y como van a ser ricos irán a la mejor escuela” “¿Y luego?” “Pues van a estudiar en la mejor universidad y también serán médicos como sus padres”. “¿Y luego?” “Pues será una familia de los mejores médicos y tendrán mucho dinero”. “¿Y luego?” “Pues ya van a envejecer y morir… ¿qué mas quieres?”

“Pues entonces yo tengo mejor futuro que mi primo… no soy un conformista”. “¿A sí?… ¿dime tú que vas a hacer?” “Pues ahora soy precursor regular”. “¿Y luego?” “Seré precursor especial…voy a ir a predicar a territorios aislados”. “¿Y luego?” “Voy a ir a betel donde se hacen Biblias… tratados… revistas… etc” “¿Y luego?” “Pues seré superintendente de circuito” “¿Y luego? “Superintendente de distrito”. “¿Y luego?” “Pues va a venir Armagedón. Y va a destruir el Seguro social… el consultorio… y la clínica de mi primo… “¿Y luego?” Yo voy a estar vivo por qué se que hice la voluntad de Jehová y viviré para siempre y luego seré biólogo… químico… ingeniero…arquitecto… y todo lo que quiera ser. ¿Ves qué no soy conformista? (Filipenses 1:10).

Esta experiencia fue contada en la asamblea de Distrito 2008 que se celebró en Alicante. Para quienes no habeis tenido la asamblea deciros que no teneis que preocuparos, ya que esta experiencia fue contada por la propia hermana y no estará (Seguramente) en tu asamblea para volverla a contar, y seguro en tu asamblea cuentan algunas también muy hermosas. Especial gracias a David que me la envió.

Cuando yo nací mis padres eran testigos pero siendo yo muy pequeña, mi padre fue expulsado y toda la familia dejamos de asistir a las reuniones. Y aunque él nunca volvió a la verdad, siempre me insistió en la importancia de servir a Jehová, así que yo, con 15 años solicité un estudio bíblico.

Pero en un corto espacio de tiempo, dos amigos íntimos míos murieron de cáncer y yo no conseguía encargarlo bien, y eso sumado al empeño de mi entorno más cercano de consolarme con ideas antibíblicas, hizo que me desanimara hasta el punto de dejar el estudio, lo que a su vez me causó gran frustración, y me llevó a pensar que lo mejor sería dejarme llevar por la corriente y vivir la vida al máximo, por mi y por esos amigos míos que no podían hacerlo.

Pero esos planes de vivir la vida al máximo no me salieron bien. Por ejemplo, cuando yo tenía 18 años a mi padre le dan una brutal paliza, lo torturan, lo dejan en coma y a causa de eso, poco de tiempo después muere. En el mismo tiempo, mi hermano mayor se ve implicado en un ajuste de cuentas y le amenazan con matarlo. Pero un amigo suyo se ofrece a ayudarles si a cambio yo me caso con él. Y eso es lo que hago. Tenemos un niño, pero al año y medio más o menos, yo consigo separarme ya que el ambiente en que vivimos no es nada buena para nosotros y me voy a casa de mi madre. Pero allí, lejos de encontrar apoyo o ayuda, lo que me encuentro es acoso por parte de su marido. Un acoso que llega hasta el punto de amenazarme con quemarnos al bebe y a mí sino acepto sus preposiciones. Ese acoso y muchos más problemas hacen que yo decida poner tierra de por medio y venir a vivir a Alicante en el año 2004.

Una noche de diciembre, tras mucho meditar en mi vida, yo oré a Jehová, sintiéndome indigna de hacerlo y con la casi total convicción de que no me escucharía. Pero le pedí ayuda, le pedí una nueva oportunidad, y justo a la mañana siguiente, tocaron el timbre dos testigos preguntando si yo sabía si en ese edificio alguien hablaba árabe o francés.  Y efectivamente, en mi casa se hablaban esos idiomas. Así fue como Jehová contestó mi oración y pude volver a estudiar.

Yo tenía que hacer cambios, pero el más importante era mi situación de pareja pues mi compañero aunque vivía conmigo un tiempo atrás, él había decidido llevar una doble vida y decidió casarse con otra mujer. Así que aunque se había arrepentido, ahora que yo había tomado la decisión de servir a Jehová, eso imposibilitaba que nosotros pudiéramos legalizar nuestra situación. Así que a mí me quedaban dos opciones: o esperar a que se solucionaran todos los trámites burocráticos o romper la relación. Pero si rompía la relación me enfrentaba al reto de sacar adelante a mis hijos sin apoyo familiar y sin trabajo.

Medité en textos como Mateo 6:33 donde se nos insta a todos a poner en primer lugar el reino, y lo que me ayudó a confiar en Jehová para poder hacerlo fueron las palabras del rey David en el Salmo 37:25 donde me garantizaba que mis hijos no se quedarían sin pan. Le comuniqué a mi compañero mi decisión y Jehová realmente no me ha fallado. A las dos semanas yo ya estaba trabajando y también los hermanos de la congregación se preocupan muchísimo de que nada nos falte. Pero lo más importante para mi es que ahora puedo hablar con Jehová, puedo refugiarme en él y la conciencia ya no me duele cuando hablo con él. También la esperanza en la resurrección hace mucho más llevadero las dificultades de cada día.

Sin duda nos alegramos de que nuestra hermana esté con nosotros hoy en el pueblo de Jehová.

Podeis descargar la experiencia en Audio con preguntas del orador en: SkyDrive

A menudo en conexión con la limpieza se hizo mención de la conducta general. Por ejemplo, el administrador de un salón usado por los Testigos para una asamblea en Helsinki, Finlandia, dijo: “Tuvimos una buena oportunidad de hacer comparaciones la última vez que ustedes se reunieron aquí. El día anterior había habido un concierto de música popular, y hubo muchísimo ruido y muchos borrachos. Todo estaba muy sucio. Todos los arreglos de ustedes dieron resultados sorprendentemente buenos . . . Esta es la muchedumbre más grande que ha visitado a nuestro salón en una sola ocasión. Hemos visto muchos tipos de reuniones aquí, pero éste es el grupo que mejor se ha comportado.”

En Viena, Austria, el administrador del estadio usado por los testigos de Jehová halló que el espíritu de grupo dentro de la administración de la asamblea era “absolutamente fantástico” y dijo que la conducta de los delegados era sobresaliente. Además, hablando francamente, un empleado del Centro Deportivo Estatal declaró: “Entre los testigos de Jehová aquí la limpieza es la orden del día. Uno debería sentirse impulsado a seguir el ejemplo de ellos. Por otra parte, cuando nuestros atletas usan el lugar, tropiezan sobre las colillas de cigarrillos y la basura que ellos mismos tiran.”
Respecto a la asamblea internacional de Montreal, Quebec, un funcionario de la administración de los Juegos Olímpicos para 1976 declaró: “Jamás en mi vida había visto una asamblea tan bien disciplinada y organizada. Y tome nota de lo que digo, . . . asisto a muchas asambleas.” Semejantemente, el inspector de cierto local que los Testigos usaron en Copenhague, Dinamarca, comentó: “Muchas organizaciones han tenido celebraciones aquí, pero ninguna de ellas ha mostrado algo que pueda compararse con lo que ustedes hacen respecto a planear, buen orden y cooperación con tan excelente espíritu.”

Después de la asamblea de Copenhague, a un Testigo empleado por la compañía telefónica le hizo el siguiente comentario un superior que vive cerca del sitio de asamblea: ‘Nunca había visto Idrætsparken tan limpio y tan atractivamente decorado, ni el problema del estacionamiento resuelto de una manera tan suave y elegante. Jamás había visto a tantas personas reunidas que estuvieran tan bien vestidas y acicaladas, y nunca había visto a tantas personas comportarse de manera tan bien disciplinada, ordenada y pacífica.’

La conducta excelente ciertamente se gana el encomio. Pero los testigos de Jehová no dicen que han desarrollado independientemente un estilo de vida que merece encomio. Más bien, el confiar en Jehová Dios y el aplicar su Palabra, la Biblia, produce fe que consigue la victoria sobre los rasgos y tendencias humanos indeseables que son tan comunes en estos “últimos días.” (2 Tim. 3:1-5) Es debido a su fe basada en la Biblia que estos cristianos manifiestan un buen espíritu, son ordenados y ‘buscan la paz.’ Las Escrituras los instan a ‘mantener excelente su conducta entre las naciones,’ y esto lo hacen, no para su propia gloria, sino para la gloria del Dios a quien sirven

Fuente | G79 Págs. 19-20

No hace mucho, Moisés, de Gibraltar, era un hombre muy desdichado. Él nos cuenta: “Era un borracho, y dormía en la calle. Me sentía perdido. Cada noche le pedía a Dios que se apiadara de mí y no tuviera que soportar ni un día más. Le preguntaba llorando por qué estaba en este mundo si era un inútil sin empleo, sin familia y sin nadie que me ayudara. ¿Por qué seguir viviendo?”. Entonces, algo sucedió.

Moisés pasa a decir: “Supe que Dios había oído mi oración cuando conocí a Roberto, un testigo de Jehová. Él me dio una Biblia y un ejemplar del manual bíblico ¿Qué exige Dios de nosotros? Cada día estudiábamos juntos la Biblia en el mismo banco en el que dormía por la noche. Al mes, Roberto me llevó a una reunión en el Salón del Reino de los Testigos de Jehová. En poco tiempo, la verdad bíblica había cambiado por completo mi punto de vista. Ya no duermo a la intemperie, ni fumo, ni bebo. Mi vida ha cambiado, y soy feliz. Espero bautizarme pronto y servir a Jehová como Testigo suyo”.

¡Qué transformación! A menudo, la razón de que la gente viva sin esperanza es la falta de conocimiento. No sabe de Dios ni de sus maravillosos propósitos. Ese conocimiento aportó a Moisés la fortaleza y el valor necesarios para dar un giro a su vida. En su caso encontró respuesta el ruego a Dios del salmista: “Envía tu luz y tu verdad. Que estas mismas me guíen. Que me traigan a tu santa montaña y a tu magnífico tabernáculo” (Salmo 43:3).

En Belice, Daniel tuvo una experiencia similar. Él no dormía en la calle. Tenía un empleo de prestigio, pero llevaba veinte años tratando de escapar de una vida de drogodependencia, alcoholismo e inmoralidad. Aunque se crió como católico, Daniel no le veía ningún significado a la vida, y dudaba que Dios existiera. Acudió a diferentes iglesias en busca de ayuda, sólo para descubrir que muchos de sus amigos que iban a la iglesia, e incluso algunos que eran clérigos, consumían drogas y abusaban del alcohol. Entretanto, su mujer estaba a punto de divorciarse de él.

Desesperado, Daniel se inscribió en un centro de rehabilitación. De todos modos, sabía que en cuanto saliera de allí, volvería a las drogas si no recibía ayuda. ¿Pero qué clase de ayuda? En mayo de 1996, dos días después de terminar la rehabilitación, se acercó a un testigo de Jehová y le sorprendió con el ruego: “Por favor, estudie la Biblia conmigo”. El Testigo hizo planes para estudiar juntos la Biblia dos veces a la semana. Daniel comenzó de inmediato a adaptar su vida a la voluntad de Dios, y cambió sus viejas amistades por amigos cristianos que no consumían drogas ni abusaban del alcohol, y que rechazaban la inmoralidad. Aprendió cuánta razón tiene la Biblia cuando dice: “El que está andando con personas sabias se hará sabio, pero al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal” (Proverbios 13:20). Pronto se le oyó decir: “Por primera vez en mi vida, sé lo que es tener la conciencia limpia”. La vida de Daniel también cambió.

En Puerto Rico, otro hombre experimentó un cambio radical. Estaba encarcelado y se le consideraba muy peligroso, pues había asesinado a varias personas. ¿Pudo transformarlo la verdad bíblica? Sí. Un testigo de Jehová le dio unos números de las revistas La Atalaya y ¡Despertad!, y enseguida pidió más. Se le comenzó un estudio bíblico, y a medida que asimilaba la verdad, todos vieron su transformación, que comenzó a hacerse evidente cuando se cortó la melena y se afeitó su descuidada barba.

La Biblia muestra que Dios perdona al pecador que se arrepiente de verdad y cambia su modo de vivir. Pablo escribió: “¡Qué! ¿No saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? [...] Y, sin embargo, eso era lo que algunos de ustedes eran. Pero ustedes han sido lavados” (1 Corintios 6:9, 11). Sin duda, estas palabras consolaron a este hombre, al igual que las de Hechos 24:15: “Va a haber resurrección así de justos como de injustos”. Él nos explica por qué: “Cuando tenga lugar la resurrección de los muertos, quiero estar allí para pedir perdón a aquellos a quienes quité la vida”.

Fuente | W98 01/01 Págs. 3-4

En 1993 se puso a prueba la fe de cuatro estudiantes de música de Jelgava cuando a su coro se le eligió para cantar durante las celebraciones del día de la Independencia. Aunque las jóvenes eran nuevas en la verdad, estaban decididas a agradar a Dios, por lo que escribieron al director del coro solicitándole respetuosamente que, teniendo en cuenta su conciencia cristiana, se las eximiera de participar en aquel acto. ¿Cómo reaccionó el director? Envió a los padres de las alumnas un ultimátum: si sus hijas no cantaban, serían expulsadas. Como los tres hebreos, las muchachas obedecieron a Jehová (Dan. 3:14, 15, 17; Hech. 5:29).

Dace Puncule, una de las jóvenes, explica: “La oración y el apoyo de los hermanos nos ayudaron a permanecer fieles. La escuela nos expulsó, pero jamás me he arrepentido de mi firme postura a favor de la verdad. Lo cierto es que Jehová me ha cuidado muy bien. Solo unos meses después me contrataron en un bufete de abogados, y la experiencia que adquirí me ayudó más tarde en Betel, donde sirvo desde el año 2001”.

Fuente | Yb07 Págs. 209-210

Aivars Jackevičs, por ejemplo, tenía problemas con la bebida. Él confiesa: “Empezaba mi borrachera de fin de semana tomándome una cerveza para desayunar, seguida de una botella de vodka. Cierta noche de enero de 1992 estaba en casa con el brazo en cabestrillo. El día anterior había sido víctima de un robo mientras estaba borracho. Me sentía deprimido y pensaba en suicidarme. Entonces, alguien llamó a la puerta. Era un vecino que me había hablado de la Biblia en varias ocasiones. Iniciamos una conversación, me ofreció un estudio de la Biblia y acepté.

”El día del estudio no probaba el alcohol, y eso me ayudó a progresar. Cuando entendí el verdadero estado en que se encuentran los muertos, y que yo no ardería en el infierno (algo que me aterraba), comencé a estudiar tres veces por semana. En menos de cuatro meses me nombraron publicador no bautizado. Sin embargo, la Biblia advierte que ‘el que piensa que está en pie, cuídese de no caer’. Y yo cometí la insensatez de salir una noche con malas compañías. Bebí mucho y volví a tener pensamientos suicidas. Pero Jehová es misericordioso y paciente, y varios hermanos amorosos acudieron en mi ayuda. De aquella experiencia aprendí una buena lección. En 1992 me bauticé, y ahora soy miembro de la familia Betel de Letonia (1 Cor. 10:12; Sal. 130:3, 4).”

Fuente | Yb07 Pág.  206

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