Esta es una experiencia que ocurrió en Japón. En cierto lugar de Japón, los Testigos de Jehová estaban predicando las esquinas. Había un hombre que recibía las revistas para luego tirarlas en la basura, el pensaba que les hacia un favor al tomarles las revistas. Mientras caminaba, pensó en un hombre que conocía en la prisión y decidió mandárselas en lugar de tirarlas, y así llegaron hasta las manos de un hombre llamado Kimihiro Nakata, un hombre sentenciado a morir en la horca.
Estaba encerrado por varios asesinatos y era considerado incorregible. En prisión, se convirtió en un hombre trastornado y violento y escupía a cualquiera que pasara cerca de su celda, diciéndole las peores obscenidades a la gente. Solía asirse firmemente de las barras de su celda y gritar: “¡Por qué no me matan! ¡Terminen de hacerlo de una vez!”. Pero pasaban los años y no lo ejecutaban. Todos lo odiaban. No eran pocos, los que querían colgarlo ellos mismos.
Nakata tenía solo 18 años de edad y había estado entrando y saliendo de la prisión casi toda su vida. La única persona que venia a visitarlo era su padre, una vez por mes, solo porque sentía que era su obligación. Este era el hombre que tomaba las revistas la Atalaya y Despertad. Nakata las leía hasta que pensó en algo. Notó que podía obtenerlas por suscripción. Así que cuando su padre vino a visitarlo le pidió dinero para obtener una suscripción a las revistas. Su padre pensó que no le haría ningún daño y le dio el dinero. Nakata las leía regularmente, hasta que la congregación local recibió una hoja adjunta de “Suscripción por vencerse”. La hojita se le dio a un percusor especial que se fue a buscar el domicilio alistado. Iba en bicicleta y no sabia
que el suscrito estaba en la prisión. Como no podía encontrar la dirección, fue a una estación de policías y les pregunto si sabían donde estaba este domicilio particular.
Ellos lo mandaron a pasar unos arbustos y una torre camino abajo; el hermano dijo: “Pero esa es la prisión de Máxima Seguridad”. Y los guardas le dijeron: “¿A quien estas buscando?”.
El dijo: “A un hombre llamado Nakata “.
Los dos guardias dijeron: “¿Nakata?… ¿Estas seguro que quieres verlo a el?…”.
Sin embargó, el hermano no se desanimó, se fue a la puerta grande y le solicito al guardia, tener una audiencia con Nakata. Aun el guardia le pregunto: “¿Qué quieres con el hombre Nakata?
El le explicó para que lo quería ver y lo dejaron entrar. Tenia que pasar por pesadas puertas de acero hasta que llegó a una puerta gruesa con una pequeña ventanilla de 2 ½ pulgadas, con una malla metálica, solo suficientemente grande para ver a medias a la persona del otro lado. El hermano empezó a hablar con Nakata y pudo darse cuenta de que este había estado leyendo las revistas y aparentemente tenia mucho interés en ellas. Así que el hermano le ofreció un estudio bíblico y Nakata prontamente acepto. El hermano comenzó a tener un estudio con él, cada semana, aunque tenía que conducirla con la gruesa puerta de acero en medio de ellos. Muy pronto Nakata comenzó a cambiar a una clase de persona diferente. Hasta empezó a pedir disculpas a personas a las que había escupido y gritado. Decía a los visitantes: “Cuando miro por la ventana de mi celda y veo el cielo azul, ¡cuánto desearía poder estar allá afuera ayudándoles a predicar!”. Les contaba que estaba estudiando la biblia y aprendiendo una nueva forma de vida y hasta les pedía perdón, por lo que antes les hacia. Luego les hablaba un poquito acerca del Reino y escribía a gente con quien no podía contactarse desde su celda. Desde la sección para los sentenciados a muerte Nakata ayudó a muchas personas. Escribió a las familias de las personas a quienes mató, les testificó, y ellas mostraron interés. También testificó extensamente a su propia familia. Continuo haciendo gran progreso cada día y esto animo al hermano que estaba estudiando con el, tanto que hasta tenia bien informado a la congregación del gran progreso de Nakata.
¿Cómo se sentiría usted si tuviera un estudio como ese y lo mandaran a otro lugar lejos?…Eso es justamente lo que paso. El precursor especial fue enviado a otra parte de Japón con una nueva asignación. Pero antes de irse fue a la casa de misioneros y le pidió al hermano Percy Iszlaub si podría continuar el estudio, a lo cual acepto encantado. El hermano fue y resumió el estudio bíblico. Nakata continuo leyendo todo cuanto llegaba a sus manos que lo ayudaba a aprender la verdad. Aplicaba todo lo que aprendía.
Después de un tiempo, el hermano Iszlaub fue con el guardia y le pidió si podrían estudiar cara a cara a lo cual el guardia dijo: “Esta suerte de cosas ni siquiera se oyen. Este hombre esta sentenciado a muerte. Pero aunque es contra todas las reglas, les voy a permitir estudiar en el centro de recreaciones que esta enseguida de mi oficina. El guardia había notado todos los cambios en este hombre y es por eso que les permitió, pero tenían que tener un guardia armado con ellos.
El primer día que se encontraron cara a cara, Nakata agarro y abrazó al hermano Iszlaub considerándolo como un verdadero hermano y los dos se llenaron de lágrimas. Cada semana estudiaban una hora y también el hermano Iszlaub le mencionaba un punto del Discurso Publico, la Atalaya, el Estudio del Libro, la Escuela del Ministerio Teocrático y la Reunión de Servicio, esa hora era siempre “una hora bien atrancada”.
El guardia no podio creer lo que oía a Nakata decir, todas esas declaraciones tan sinceras que un cristiano haría. El guardia quedo tan impresionado de ver los cambios en este hombre que les empezó a dejar estudiar 15 minutos extra cada semana. Al guardia le empezó a caer bien Nakata y a veces le permitía un poco mas de tiempo. El hermano Iszlaub empezó a ver a Nakata como a un hijo y muy pronto un estrecho vínculo empezó a desarrollarse entre ellos.
¿Que hizo Nakata con toda esa información que recibía?
Bien, pues miraba el reloj y cada vez que llegaba la hora en que la reunión empezaba en la congregación local se arreglaba lo mejor que podría un hombre sentenciado a muerte. Se peinaba el cabello limpio y así empezaba la reunión con los hermanos. En cada reunión, el trataba de imaginar que cánticos ellos estarían cantando, oraciones que estarían haciendo y todas las partes del programa. Este era como un patrón para el. También le predicaba a cualquiera y en toda ocasión que podía. Así que no tardo mucho tiempo para darse cuenta el hermano que Nakata había dedicado su vida Jehová.
Entonces, fue a ver al guardia para pedirle si podía bautizar a Nakata y el guardia dijo: “Yo no veo porque no, si solo le han de rociar agua en la cabeza”. Pero entonces Iszlaub le explico que esa no era la manera de bautizar y que tiene que ser sumergido completamente en agua y entonces salir de ella a una nueva forma de vida, así como Jesús lo hizo en el río Jordán. El guardia dijo que ese era ungran problema pero que buscaría la forma de hacerlo porque nunca había visto a un apersona cambiar tanto como a Nakata.
Entonces tuvieron el bautizo allí aun en pena de muerte. También se les permitió a un número de hermanos entrar y ser testigos. Tuvieron una pequeña ceremonia, lo bautizaron y cuando salió del agua, él estaba tan feliz que se puso a llorar de gozo. No se sabía si había mas agua saliendo de los ojos de Nakata que de los hermanos. Fue un momento incontrolable de emoción y después se puso a abrazar a todos los hermanos. Ahora él era un hermano bautizado.
Ustedes talvez piensan que este fue el fin. No, no fue así, porque Nakata quería hacer mucho más. Ahora el ya era un hermano y procedió a agradecer a Jehová ahí mismo, en esa misma ocasión. Quería hacer tanto, pero estaba tan limitado en la prisión. Sin embargo, escribió un poema acerca del Nuevo Orden, Jehová Dios y el Reino y lo metió en un concurso el cual ganó el primer premio. Era un tema muy hermoso. El ganador tenía que ir a la mansión del gobernador y recibir el premio del gobernador mismo. Tuvieron que hacer un cambio en los arreglos. Imagínense ¿quien fue allugar para los sentenciados a muerte?… el gobernador mismo. Esto hizo más publicidad para el poema, fue publicado y muchos más tuvieron un testimonio de un sentenciado a muerte por medio de un poema.
Nakata entonces empezó a estudiar Braille hasta que lo pudo dominar. Trabajo día y noche y transcribió al Braille el libro “Sea Dios veraz,” el folleto “Estas buenas nuevas del reino” y artículos de La Atalaya y ¡Despertad! Estas publicaciones se distribuyeron en diferentes partes del Japón, incluso a escuelas para ciegos. Todo por el esfuerzo de un sentenciado a muerte. Estas publicaciones llegaron hasta Corea por medio de un Superintendente de Circuito y gente de ese país llegó a aprender también.
Nakata escribía cartas a la congregación, para mostrar su aprecio por la hermandad y les pedía a los hermanos que no dejaran pasar por alto la verdad, los animaba a aguantar. Les decía que si pudiera, hasta arrastrándose iría a las reuniones aunque fueran muchas millas y arrastrándose regresaría si fuera necesario. Les decía que no dejaran pasar por alto las reuniones nunca y que nunca se perdieran una, a menos que tuvieran una razón bíblica. No sabían cuanto el quería estar allí. Quería saber como seria predicar a fuera regularmente, visitar y asociarse con los hermanos y familias en la verdad.
Llegó el día 10 de junio de 1959, a primeras horas de ese día un automóvil de la policía se detuvo en el hogar misional. Era el guardia, le dijo al hermano Iszlaub que Nakata iba a ser ejecutado a las 9 de la mañana. Nakata había pedido que Percy estuviera presente en su ejecución esa mañana, a lo que él accedió. No había forma de detener la ejecución, el gobernador había fijado la fecha. Tres testigos pagados por el gobierno y tres oficiales del gobierno, así como un doctor lo pronunciaron culpable por sus crímenes. Así que nada podía cambiar la decisión. Que noche pasaron los misioneros. Con lágrimas en los ojos le oraron a Jehová por su hermano Nakata. A Nakata le avisaron solo una hora antes que a los hermanos. Al padre de Nakata no le avisaron hasta un día después de su ejecución. Pero el guardia le aviso al hermano Iszlaub porque sabia del vinculo que se había formado entre ellos dos. El guardia hizo otra concesión. Temprano en la mañana hizo arreglos para que una limosina recogiera al hermano Iszlaub y pudiera estar con Nakata en su muerte.
Manejaron dentro de un gran complejo con los guardias. Al bajar, en un campo, estaban en el patíbulo (lugar para la horca) un grupo de oficiales. También estaba el guardia. Trajeron a Iszlaub a dentro y como a los veinte minutos trajeron a Nakata con cadenas. Las noticias se habían regado por toda la prisión acerca del estudio y los cambios efectuados, de tal manera que todos odiaban este día.
Entonces todos allí vieron como el hermano Iszlaub tomo a Nakata de la mano y Nakata abrazó a Iszlaub. El hermano había ido para dar ánimo a Nekata pero no se pudo contener, así que rompió en llanto y sus lágrimas siguieron fluyendo. Nakata entonces le dijo a Percy: “Hoy siento una confianza firme en Jehová, en el sacrificio de rescate y en la esperanza de la resurrección. Dormiré por un tiempo, y, si es la voluntad de Jehová, los veré a todos en el paraíso.” Entonces animó al hermano Iszlaub diciendo: “Se fuerte. Nunca me he sentido más fuerte en mi vida que hoy”. Entonces Nakata saludó al guardia doblándose como es típico en Japón y dijo:”Quiero dar las gracias a este hombre. Quiero dar las gracias al guardia de la prisión por permitirme estudiar la biblia en el cuarto de recreación, eso significo mucho para mi”. Luego le dio las gracias por permitir que lo bautizaran allí y por permitir a los hermanos estar allí ese día. El guardia salto lo agarro de la mano y le dijo: “Quiero darle las gracias a usted, por ser un prisionero tan ejemplar, desde que estuvo en contacto con los Testigos de Jehová, le damos las gracias. Nadie de nosotros quiere verlo morir. Este es el día más triste de nuestras vidas. Usted señor Nakata es un crédito para su Dios Jehová”.
¡Que gran testimonio fue!
Ahora llegó el tiempo para que fueran al patíbulo. Percy en un carro y Nakata en una camioneta. También venían los oficiales. Los ahorcadores tenían un ropaje largo cubiertos hasta la cabeza y con la nariz descubierta. Además había 10 guardias armados con ellos. La situación se estaba poniendo muy emocional, algunos se desmayaron. Sin embargo Nakata estaba inusualmente calmado, salió de la camioneta y empezó a subir unas escaleras donde estaban los guardias armados y los ahorcadores. Percy iba atrás de él, nadie tenía que empujarle. Percy llevaba su portafolio porque iba a compartir mas citas de la biblia con el cuando llegaran arriba, dondehabía una mesita con dos sillas, un pan y algo de té sobre la mesa.
Ustedes talvez se pregunten ¿Para que eran?…pues es como una típica “ultima comida”. Los dos se sentaron y Nakata le ofreció un poco a Percy pero él no podía tomar, ni comer, estaba muy triste. Nakata tomo su posición y le dijo: “Percy, tu tendrás mas tiempo”. Entonces Percy comienza a platicar, Nakata empieza a narrar los puntos más sobresalientes de la primera Atalaya que leyó hasta el tiempo presente y de cómo la verdad ha puesto su mente y corazón en el camino a la vida. Platicaron de algunas cosas sobresalientes, Percy tenía los ojos llenos de lágrimas. De repente Nakata le dijo: “Percy, tu sabes que yo nunca he oído una canción del Reino”. Percy le dijo: “No querrás que yo cante ahora, ¿verdad?”. Nakata contesto: “¡Si!”. Entonces Percy sacó su libro de cánticos y trató de cantar pero no podía parar de llorar, así que muy pronto, Nakata le dijo:”Esta bien, ya te oiré en el nuevo orden”.
Platicaron un poco mas y Nakata le dijo: “Muy a menudo pensé en ser libre como un pajarito, pero si hubiera estado libre, talvez nunca hubiera escuchado la verdad, y aunque estoy en camino a la muerte estoy en camino a la vida. Ahora conozco a Jehová y no lo cambiaria por nada del mundo”.
Entonces hacen una oración para despedirse y se abrazan fuertemente. Percy tuvo que bajar, Nakata se quitó las sandalias y caminó hacia el “escotillón” (la trampa donde había una pequeña puertita debajo de los pies), luego se dió la vuelta y dijo: “Percy, ¿cual es el versículo acerca del corazón?”. Habían estado hablando acerca de la circuncisión del corazón. Percy le contesto: “Tu no tienes que preocuparte. Tu corazón esta circuncidado, puedes morir limpio”. Nakata dijo:”Quiero que recuerdes esto cuando muera, Percy, solo unos pasos mas y habré peleado la excelente pelea. Habré corrido la carrera hasta la meta, pronto todo se habrá terminado para mí. Mi recompensa esta adelante. Tu y mis hermanos son los que tienen una pelea dura enfrente. Ustedes son los que tienen que aguantar, son los que tienen que permanecer fieles, no dejen pasar por alto la verdad, si permanecen fieles los veré dentro de poco. Entonces seré resucitado y restaurado a la vida, y los veré ahí, a ti y a mis hermanos si permanecen fieles. Sayonara.”
Entonces le pusieron la soga en el cuello y camino un poco hacia la puertita. Luego los ahorcadores abrieron la puertita debajo desus pies y se oyó decir: “Oh, Jehová ayuda…”. La soga se apretó y lo pronunciaron muerto 11 minutos después. Nakata murió para satisfacer lo que la justicia exigía, dando ‘vida por vida.’ Pero no murió como un criminal empedernido y sin esperanza, sino como un fiel siervo dedicado y bautizadode Jehová “.
Lo que es fascinante, es que uno de los testigos (del gobierno) que estaba abajo, trabajaba en una de las oficinas del gobierno con un Testigo de Jehová, el cual después le revelo algo. El testigo de Jehová enseguida se puso en contacto con el hermano Percy Iszlaub y le pregunto: “Sabes que fue lo que dijo Nakata antes de morir”. Percy dijo: “Si, yo estuve allí. El dijo: Oh, Jehová ayuda”. El testigo le dijo que sus palabras finales fueron: “Oh, Jehová ayuda al hermano Iszlaub”. ¿De quien se estaba acordando cuando dio su último suspiro? Estaba orando por su hermano Iszlaub. Fue un verdadero cristiano. Siempre hablaba de su apreciopor la hermandad y la unidad, amaba a los hermanos. ¡Que fabuloso Testigo vino a ser!
El guardia le aviso al padre de Nakata acerca de la ejecución, el siguiente día. Este, fue al lugar a donde depositan los cadáveres. Siempre se mantuvo informado acerca de todo el progreso que su hijo había hecho. Cuando estaba en el mortuorio, pidió ver la cara de su hijo. De acuerdo a la ley lo llevaron adentro y el hermano Iszlaub fue con el también, vio la cara de su hijo y después llegó a aprender la verdad. El había visto los cambios que había hecho su hijo y dijo: “Debe tener la verdad”. El padre llegó también acepto la verdad, llego a ser anciano en lacongregación y la inválida madre de Nakata también llego a aprender laverdad y muchos otros. Todo por este hombre y lo que hizo.
Esta experiencia fue narrada por un Superintendente de Circuito y este cerró sus comentarios a la congregación diciendo: “Antes de hoy ustedes probablemente nunca habían oído hablar de este hermano. Pero Jehová supo todo acerca de el, como supo de los 7,000 hombres que no doblaron sus rodillas para adorar a Baal durante el tiempo de Elías. (Romanos 11:4)”.
En el nuevo orden conoceremos hermanos como ellos, pero tendremos que aguantar y altamente estimar la verdad, como algo maravilloso en nuestras vidas y ¡no dejar que la verdad tome un segundo plano!
Una de nuestras hermanas de Honolulu, Hawai, Evelyn Park, ahora esposa de Carl Emerson, fué a Galaad y la enviaron como misionera a Corea. Conoció a un hombre ciego que podía leer japonés en braille.
Entonces escribió a la Sucursal para que le mandaran un folleto en
braille. Un día, al estar conduciendo el estudio, este hombre le preguntó si la persona que había hecho el folleto fue uno de los ungidos y ella le contesto que no, a lo cual exclamó: “Gracias Jehová. Cuando venga en la resurrección podré encontrarlo, para agradecerle por este folleto que me h yudado a aprender acerca de tí”.
Fuente | W60 1/2
Si desesa el audio de esta experiencia puedes descargarla aquí:
Nekata ''Condenado a muerte halla esperanza en paraiso''.mp3